3 ACTOS PRESENCIALES
OBSERVAMOS, CUMPLIMOS Y COMPARTIMOS TRES ACTIVIDADES PRESENCIALES COMO FIEL CUMPLIMIENTO A ORDENANZAS ESTABLECIDAS POR NUESTRO AMADO SEÑOR Y SALVADOR CRISTO JESÚS:
BAUTIZMO EN AGUAS.
""Y LES DIJO: ID POR TODO EL MUNDO Y PREDICAD EL EVANGELIO A TODA CRIATURA. EL QUE CREYERE Y FUERE BAUTIZADO SERÁ SALVO; MÁS EL QUE NO CREYERE, SERÁ CONDENADO"" San Marcos 16: 15 y 16.
El acto bello del bautismo en aguas es un mandato Divino que dejó establecido nuestro Señor Jesús.
Veamos la importancia de este acto; pero para personas con edad de razonamiento; que echa por tierra el mito del pecado original, que no es más que un pretexto como ya lo dije para el bautismo de niños y lo que esto conlleva en la religión popular que es el cobro obligatorio por este rito, además de los compadrazgos para tener otra excusa, la cual da vía libre al pecado del consumo de licor. Usted me entiende perfectamente.
La herejía del pecado original, lleva consigo adherida otra herejía que es: bautizar a los niños; situaciones extremadamente fuera de toda doctrina Bíblica.
El bautismo en agua es un testimonio público de la fe aceptada y de la experiencia interna recibida; también es un paso de obediencia a la Palabra de Dios, escrita en la Biblia.
Se ministra únicamente a personas jóvenes y adultos, quienes ya poseen un claro entendimiento de las responsabilidades Cristianas, cuyas vidas han sido transformadas por el poder regenerador de Jesucristo.
Quede absolutamente comprensible que el bautismo en aguas; no es el medio para alcanzar el perdón de los pecados, ni el requerimiento de transformación, que Dios requiere de nosotros. Se conduce al bautismo a los que por medio de la aceptación voluntaria de que Jesús es nuestro Señor y Salvador personal, hemos sido plenamente transformados, siendo justificados por su Gracia.
Tampoco se puede considerar este glorioso acto como un rito Judaico que haya venido a hacerse tradición Cristiana, debido a la práctica de los primeros seguidores del Señor Jesús. Menos aún es considerado como práctica netamente juanina (Juan, el bautista), sino como un explicito mandamiento de Cristo Jesús para todo aquel que cree en su santo Evangelio.
La CONGREGACIÓN EVANGÉLICA APOSTÓLICA DE JESUCRSITO lo aplica conforme el sentimiento apostólico de obediencia al Señor Jesús, “como hijos amados”, logrando percibir en el un símbolo claro de la muerte y resurrección de Cristo Jesús y de la muerte del creyente al pecado al depositarse por la fe en el “lavacro de la regeneración.”
El bautismo en aguas no posee ninguna eficacia como medio de limpiamiento de pecado la única fuente bíblica, universal y eficaz que tiene poder para limpiar nuestras aberrantes culpas y pecados personales es LA SANGRE DE CRISTO JESUS, NUESTRO UNICO, SUFICIENTE SEÑOR Y SALVADOR PERSONAL.
Al introducirse al agua de utilizar para este acto; a un pecador, sin haberse arrepentido, sin haber confiado en el sacrificio de Jesús, no logrará por el hecho de ser bautizado, alcanzar bajo ninguna circunstancia un mejor nivel para su vida espiritual. Esta es la razón porque la Iglesia Evangélica hace bastante énfasis en examinar primero el testimonio de los candidatos al bautismo. Además de observar la conducta de estos, anticipadamente se les imparte una plática después de haber leído del porqué del bautismo, leyendo y escudriñando la Santa Biblia con citas que explican lo concerniente al acto; siendo prácticos, guiados por el Espíritu Santo de Dios, para no caer en largos y tediosos meses de clases, repitiendo de lo mismo que viene a ser una pérdida de tiempo, cuando hemos confiado que su Espíritu nos guía a comprender si sabemos escudriñar su Santa Palabra.
Recordemos el pasaje de Hechos, capítulo 8 del verso 26 al 39, donde se narran las preguntas del etíope a Felipe, instruyéndole éste en breve tiempo, apremiándole primero a creer en Jesús como su Salvador e inmediatamente, cómo ser bautizado sin perder tiempo.
LA SIMPLEZA Y RESPONSABILIDAD DEL ACTO.
Es un acto de obediencia muy sencillo para que el candidato actué con todo conocimiento, además con toda responsabilidad personal ante Dios; cosa que un niño recién nacido por lógica jamás podría expresar.
Hay padres inconscientes incluso en las Iglesias Evangélicas, que desean el bautismo de sus niños pequeños, los cuales carecen de razonamiento, y no perciben por su corta edad nada de la fe. Estos inmaduros solicitantes desean que sus pequeños hijos sean bautizados únicamente por el concepto tradicional que tiene del acto por estimarlo como un rito Cristiano, por dedicación a Dios o por pensar que con el bautismo se borra el supuesto y trillado “pecado original.” Recuérdelo siempre mi muy caro lector: las Iglesias Evangelicas realizan el bautismo en aguas por mandamiento exclusivo y riguroso de nuestro Se ñor Jesucristo y no por tradición, ni para quitar o evitar pecados.
El lugar para bautizar no es de importancia; ya que se puede realizar en una laguna, un lago, un río, el mar, un canal, baptisterio en la Iglesia o en una pileta o piscina. No hay restricción para que sea únicamente en un río, por el hecho de que el Señor Jesús fue bautizado en el río Jordán. Lo importante es el acto y la condición interna del candidato.
INMERSIÓN.
La forma del bautismo es precisamente por inmersión de acuerdo con el significado de la palabra “bautismo”, el cual traducido del original, quiere decir: “sumergir”, por lo tanto no se considera bautizada a una persona que lo haya hecho por aspersión o por rociamiento como lo hacen en la religión popular además de efectuárselo a un recién nacido; ser, inocente a toda prueba, que aunque en su ADN, como ya hemos visto; tenga copiada en el núcleo de sus cromosomas en sus células, la naturaleza pecaminosa que le heredaron sus padres biológicos.
Estos niños sin pecados propios, que al crecer e ir adquiriendo la capacidad de razonar, se les presentará la opción de ser hijo legítimo de Dios, por medio de aceptar o rechazar a Jesucristo como su Señor y Salvador PERSONAL, para el perdón o castigo de sus pecados PERSONALES, no los cometidos por sus antepasados, mucho menos los realizados por los descendientes cercanos y lejanos de Adán, Eva y Caín, inclusive.
Concluimos que el bautismo de niños; a parte de no ser bíblico en lo más mínimo queda vacío por falta de pruebas contundentes con relación al término: “pecado original.”
Inmersos en el verdadero y eficaz acto del bautismo; le invito a seguir aprendiendo al respecto.
El acto del bautismo debe impartirse usando las palabras de acuerdo con el tácito mandamiento dado por el Señor, según San Mateo 28: 19:
“En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
Al igual que nos referimos a la forma, la Iglesia Evangélica no considera bautizadas a las personas cuyo bautismo se administra únicamente en el Nombre de Jesús.
El bautismo en aguas es un tipo de la muerte del hombre viejo y la resurrección del hombre nuevo, para andar en nueva vida. Lea por favor en Romanos 6: 4-6
“Porque somos sepultados juntamente con El para muerte con el bautismo, a fin de cómo Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con Él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.”
Interesante lo que Dios le reveló al apóstol Pablo, quien lo comparte a nosotros los gentiles.
Aparte de entender perfectamente el significado del bautismo en aguas, él nos revela que nuestro “viejo hombre” fue crucificado juntamente con Jesús; significaría que nuestro ADN ha sido limpiado por la muerte sacrificial y expiatoria de Jesucristo en la cruz del calvario.
Al estar bajo la Gracia debiéramos de evitar al pecado, pero los rezagos de esa herencia pecaminosa nos conducen a pecar aún cuando sabemos claramente que desobedecemos a nuestro Salvador.
Retomando la cita del versículo 4; también se enseña que debe ser la persona inmersa en el agua; una clara visión de ser sepultado, pues una persona no estará sepultada solo con unos cuantos puñados de tierra en la cabeza. Por lo tanto:
1.- El bautismo requiere de agua: Hechos 8:36:
“Y yendo por el camino llegaron a cierta agua y dijo el eunuco: aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?”
2.- Requiere abundancia de agua: Juan 3: 23:
“Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas y venían, y eran bautizados.”
3.- Requiere que tanto el que bautiza como el creyente deben descender al agua: Hechos
8: 38:
“Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe; y el eunuco, y le bautizó.”
4.- El bautismo requiere ser sepultado en el agua: Romanos 6: 4
“Porque somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la Gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.”
Nos lo aclara así mismo la cita de Colosenses 2: 12:
“Sepultados con Él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con Él mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.”
5.- Y el bautismo requiere subir del agua: Mateo 3:16:
“Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre Él.”
Además de la cita en Hechos 8:39:
“Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.”
Impresionantes misterios se presentan en estos dos últimos pasajes, a causa de haber concluido el mandato Divino del bautismo en aguas. Se subraya, que al “subir o salir” de las aguas bautismales, por ejemplo: el Señor Jesús vio abiertos los cielos y la maravillosa llegada del Espíritu Santo, tanto a su Persona, para acompañarlo en el Ministerio que empezaba en ese preciso momento. De ese acontecimiento parte la presencia del Espíritu Santo, como fortalecedor, hacedor, guía y fiel compañero de nuestra fe.
Cuando Felipe y el eunuco subían o salían de las aguas bautismales, también se presenta un fenómeno excepcional, al ser tele transportado o sea, arrebatado por Dios; no indica a que lugar.
Por último, el bautismo en agua no se puede practicar en una persona menor de doce años; mucho menos en un recién nacido(a) puesto que no llenaría los requisitos bíblicos mencionados en los puntos anteriores.
SANTA CENA:
